Guerrero tendrá maíz suficiente para 2027 pese a la caída de la producción por la sequía, informó el 29 de septiembre la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) en el estado. La dependencia reporta 17 mil toneladas almacenadas del ciclo anterior y existencias en los centros granuleros de Acapulco e Iguala, frente a las 800 mil toneladas que la entidad consume al año.
El 25 de septiembre, la Sader estatal informó que la superficie agrícola afectada por la falta de lluvias se mantiene en 124 mil 337 hectáreas, con La Montaña como la región más golpeada, donde predominan los pequeños productores de autoconsumo. En esa reunión, el encargado de despacho de la dependencia, Wilfrido Nájera Lomelí, sostuvo que «se tiene excedentes del año pasado que compensarán la baja producción» y anunció que el abasto se completará con grano de otras entidades y con la red de tiendas Alimentación para el Bienestar.
Las organizaciones campesinas sostienen un diagnóstico más severo. Ventura Reyes Urióstegui, de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas, declaró a La Jornada el 1 de septiembre que «el panorama nos dice que el porcentaje que se va a perder es de 100 por ciento» y pidió declarar a Guerrero zona de desastre. En el estado, unos 350 mil productores siembran cerca de 500 mil hectáreas de maíz, según la propia organización.
Para contener el precio de la tortilla, la Sader y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ofrecieron maíz a 6 mil pesos por tonelada a los industriales de la masa y la tortilla que se adhieran al esquema federal. La dependencia advirtió que habrá verificaciones y que se aplicarán las medidas correspondientes ante incrementos sin sustento.
Profeco mantendrá las verificaciones de precio en tortillerías y molinos mientras el programa federal sigue vigente. La siguiente actualización del censo de daños en el campo guerrerense definirá si la reserva de 17 mil toneladas y el grano de otros estados alcanzan para sostener el consumo estatal durante 2027.
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