El Mercado Central de Acapulco comenzó este lunes 28 de septiembre de 2026 a reubicar a los primeros 75 locatarios de la nave de calzado en espacios provisionales del área de sombrillas, reportó El Sol de Acapulco. En total, 108 comerciantes afectados por el incendio del 16 de septiembre serán distribuidos en distintas zonas del inmueble.
El siniestro ocurrió la madrugada del miércoles 16 de septiembre y dañó 108 locales, según el conteo que la presidenta municipal Leticia Lozano Zavala presentó el jueves 17. El recuento preliminar del municipio había contado 90 espacios: 75 de la nave de zapatos y huaraches y 15 de florería, de acuerdo con Mexico News Daily. El Mercado Central, construido en 1969, es el más grande de la ciudad; el incendio de 2023 destruyó alrededor de 570 locales y el de este mes fue el duodécimo en su historia. El comercio de calzado y flores sostiene el ingreso de cientos de familias de la zona.
Para sostener la actividad, el municipio acordó acondicionar parte del inmueble con hasta 110 locales temporales, la misma capacidad proyectada para el área de sombrillas, informó Bajo Palabra el 17 de septiembre. Los 75 espacios de calzado que comenzaron a ocuparse esta semana son el primer bloque de esa mudanza; el resto de los 108 locatarios afectados espera su asignación. «Nunca los hemos dejado solos y las veces que han tenido problemas aquí, hemos estado con ustedes», declaró Lozano Zavala durante un recorrido por la zona dañada, consignado por Diario 21. La limpieza y el retiro de escombros, el enfriamiento de las estructuras y un comedor del DIF fueron parte de los primeros acuerdos.
Lo que sigue depende del dictamen de Protección Civil y Bomberos sobre las naves dañadas: si se rehabilitan o si los locatarios se quedan de forma definitiva en los espacios provisionales. La nave mayor, reconstruida tras el incendio de 2023, tiene entrega prevista para noviembre, según los plazos que el municipio presentó a los comerciantes.
Esta nota fue redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes locales verificadas y revisada por un editor humano antes de publicarse.