Guerrero no tiene partida etiquetada para el seguro catastrófico agrícola en el presupuesto de 2027, con lo que el campo del estado llega al próximo ciclo sin respaldo financiero frente a sequías e inundaciones. Cifras de la SADER citadas por El Sol de Acapulco reportan 124 mil hectáreas de cultivos afectadas por la falta de lluvias, de las cuales 80 mil presentan pérdida total.
El seguro operó hasta hace unos siete años con una aportación de 70 por ciento federal y 30 por ciento estatal, y pagaba alrededor de 2,000 pesos por hectárea siniestrada. Desde entonces el estado no ha vuelto a incluir el rubro en su presupuesto. La ausencia coincide con la sequía más severa del ciclo: La Jornada documentó el 31 de agosto que organizaciones campesinas estiman en 350 mil los productores de maíz que siembran cerca de 500 mil hectáreas, y calculan que la pérdida puede alcanzar el total de la superficie. Ese día dirigentes agrícolas pidieron en Chilpancingo una declaratoria de zona de desastre.
“Para el presupuesto del 2027 no viene nada etiquetado, a pesar de que ya tenemos esta problemática de la sequía", dijo Evencio Romero Sotelo, dirigente de la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos de Guerrero. El esquema anterior, recordó, "no era una gran cosa, pero por lo menos amortiguaba un poco". Para quien siembra para autoconsumo la alternativa privada resulta inviable: el seguro particular cuesta entre cinco y seis mil pesos por hectárea, frente a rendimientos de 500 a 800 kilos de maíz en la Montaña. Guillermo Reyes, dirigente de la Confederación Nacional Campesina en el estado, advirtió que "en noviembre y diciembre habremos de tener que estar vendiendo nuestras vacas".”
La ruta disponible pasa por la federación. Una proposición presentada en el Senado el 8 de septiembre pide a la Cámara de Diputados considerar recursos específicos para contingencias climatológicas del sector agropecuario en el Presupuesto de Egresos 2027, con base en el artículo 129 de la Ley de Desarrollo Rural Sustentable.
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